La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) presentó un sistema innovador de captación de agua de lluvia diseñado especialmente para zonas con alto estrés hídrico como CDMX y Toluca. Este modelo combina canaletas optimizadas, filtración pluvial, sedimentación y desinfección UV, permitiendo obtener agua apta para usos secundarios como riego, limpieza o sanitarios.
El proyecto surge como respuesta a la crisis de abastecimiento que ha afectado a más de 12 millones de habitantes y propone una alternativa sostenible para edificios gubernamentales, escuelas, centros comerciales y unidades habitacionales. Con este sistema, la UAM estima que es posible reducir la dependencia de agua potable hasta un 30% anual, disminuyendo costos operativos y fortaleciendo la resiliencia urbana. Actualmente, varias delegaciones y municipios evaluan incorporar este modelo en nuevas construcciones y programas de infraestructura verde.